julio 03, 2018

Cuarto verde, o azul, como sea.

En las noches donde nuestras ideas estaban separadas
aún estando en la misma habitación
creábamos burbujas donde ni yo me atrevía a invadir la tuya
ni tú penetrabas la mía

nuestros espacios eran distintos
aun respirando el mismo aire
escuchando los mismos sonidos

el frío me tocaba los huesos
y yo quería sentirte
levantarme y darte un beso

era primavera
o invierno
dependiendo del tono de tu voz
y de lo despeinado que estuviera tu cabello

el calor del cigarrillo no era suficiente
ni el edredón azul
y la música caribeña

quise ser fuerza y romper el silencio
pero el ruido de lo que no decías se clavaba en mis entrañas
y me hacía agua los ojos

tengo marcas en las manos
de cuando toqué tu cuerpo
buscando paz
y hallé tizones
que creí podía encender

no verme en tu risa es como un sorbo de esos tragos amargos que ya no sientes después de beber toda la noche
y tu espalda se vuelve inmensa cuando la tengo de frente

noche
dame cobijo
y dile a los murmullos de tu brisa
que callen sus gritos


algunos aquí sólo queremos conciliar el sueño.