Me aferro a mi almohada como si estuviese huyendo de mí
con piernas y brazos
húmeda después de un llanto nocturno, testigo de tantas dudas, cómplice de tantas decisiones y arrepentimientos
esta noche tu voz me parece más bonita y cada fotografía nuestra es una astilla de acero en mi corazón
punzante
hiriente
pensar en tu ausencia es como lanzarse a un vacío
que nunca termina, y sentir que te duele el estómago de náuseas
de miedo
de impotencia
deseando al menos estrellarse contra el suelo, con tal de parar
hablar de ti es como ser dueño del árbol más hermoso del mundo
alardearlo
exhibirlo
regarlo cada día y darle amor
pero, aunque dé amparo a todo el campo, sus frutos no son comestibles y sueñas todas las noches con saborearlos y te reprochas que no valió la pena sembrarlo
pero luego, bajo su sombra, te das cuenta de que ningún otro podría darte sereno como él y que otras especies cohabitan en sus ramas
y que el columpio de los niños no pudo haber tenido mejor base
que sus hojas tienen un sonido exquisito en otoño
que te protege de la recia lluvia y es fuente de agua para las aves
entonces yo
aquí abrazando mi almohada
ya empapada en lágrimas
sorda de tanto discurso
y rígida por la espera
pienso en que eres el árbol más hermoso de todos
y que no puedo dejar que mueras
porque tu sombra no me la dará ninguna palma
y que puedo treparme en tus ramas sin miedo a caer porque me espera una cama acolchada de hojas color sepia
Por eso espérame mañana
estaré como todos los días
humedeciéndote hasta la raíz
acariciando tu corteza
y recogiendo tus flores para adornarme el cabello
sólo espérame
que iré como siempre
a tomarme el café frío
con el sol a tu costado
mientras escucho al viento enseñando a bailar a tus hojas el canto de las golondrinas.
diciembre 26, 2017
diciembre 24, 2017
Hoy
Hay días en los que cualquier escalón es tropiezo
y todos los hombros son choque
en los que el frío te hiela los tobillos
y te reseca los labios
y nadie sabe cómo, pero te quema más que el sol
Hay días en los que mirar a la gente es arte
y sonreirle a todos
sin querer
te hace sentir humano
Otros más en los que
clavas la mirada en todo aquel que te mire sin disimulo
y se la arrancas
para que note el desagrado
Hay días en donde quiero arroparme con tus brazos
dormir contigo
y darte besos mañaneros
pero hay otros en los que quiero estar sola
y me encanta
Pero hoy
¿quieres saber qué pasa hoy?
Hoy me siento de nadie
queriendo estar con todos
Y no estoy, creo que hoy
simplemente
no me hallo.
y todos los hombros son choque
en los que el frío te hiela los tobillos
y te reseca los labios
y nadie sabe cómo, pero te quema más que el sol
Hay días en los que mirar a la gente es arte
y sonreirle a todos
sin querer
te hace sentir humano
Otros más en los que
clavas la mirada en todo aquel que te mire sin disimulo
y se la arrancas
para que note el desagrado
Hay días en donde quiero arroparme con tus brazos
dormir contigo
y darte besos mañaneros
pero hay otros en los que quiero estar sola
y me encanta
Pero hoy
¿quieres saber qué pasa hoy?
Hoy me siento de nadie
queriendo estar con todos
Y no estoy, creo que hoy
simplemente
no me hallo.
diciembre 11, 2017
Sin nombre
Te veo y no me hallo
y odio que me sigas
pero no podría dejarte
¿por qué esperas por mí?
¿qué esperas de mí?
no sé si sea yo
la que pueda darte
eso que quieres
aunque yo sea todo lo que quieres
hablo de ti como alguien que habla de quien tropezó su hombro un día en la calle
así
de escaso
de nimio
no creas que no tengo consciencia
no creas que no duele sentir que te hago daño
no creas
no creas en mí
¡deja de creer en mí, carajo!
para tener un motivo
para buscar una razón
y tener un por qué
que inútiles son las horas que paso pensando
que imbécil mirarme siendo una mierda
y no saber siquiera qué hacer
esto no es para nadie
es para mí.
Y no, no te identifiques
porque nada de esto
quisiera que alguien sintiera nunca.
y odio que me sigas
pero no podría dejarte
¿por qué esperas por mí?
¿qué esperas de mí?
no sé si sea yo
la que pueda darte
eso que quieres
aunque yo sea todo lo que quieres
hablo de ti como alguien que habla de quien tropezó su hombro un día en la calle
así
de escaso
de nimio
no creas que no tengo consciencia
no creas que no duele sentir que te hago daño
no creas
no creas en mí
¡deja de creer en mí, carajo!
para tener un motivo
para buscar una razón
y tener un por qué
que inútiles son las horas que paso pensando
que imbécil mirarme siendo una mierda
y no saber siquiera qué hacer
esto no es para nadie
es para mí.
Y no, no te identifiques
porque nada de esto
quisiera que alguien sintiera nunca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)