julio 14, 2019

La metáfora de la vida

No se trata tanto de no saber que no estás en el lugar de siempre, o en un sitio desconocido
porque al menos yo
siempre hago lo que tengo que hacer
donde sea que esté
aunque cueste
aunque duela
es más de estos momentos en los que extrañas ir a donde solías

siempre asemejo el trekking, con la vida misma

al principio
el ascenso se hace terrible
más si es una ruta que no conoces
y por lo tanto no sabes cuánto te tomará llegar
cuando ya comienzas a acostumbrarte al camino no es sorpresa conseguirte a quienes van descendiendo
y escuchar de muchos el detestado:
- Ahora es que falta
que te desmotiva
y te hace querer devolverte
y preguntarte qué estás intentando hacer

pero agradezco siempre
tener cerca a estos llamados las "almas del grupo"
que te cuentan de la bonita vista que vamos a tener al llegar
y de lo lindo que es el amanecer desde las alturas

y sigues
aunque cansado y hambriento

aprendes también a notar que los largos pasos agotan mucho más
y que la recomendación de los que saben
es ir poco a poco
porque igual se llega
porque la presión en el pecho es menor

en las cimas lo aconseble es no correr, sino más bien ir apreciando todo con calma
porque el mal de montaña es terrible
y no te deja ver todo lo que lograste

cuando por fin llegas
el placer te embarga
te tiras al piso a descansar
valoras como nunca antes un sorbo de agua fresca
y el aire puro a veces hasta hace que ardan tus orificios nasales

conversas con quienes te acompañaron
hasta que todos caen rendidos
y cuando toca descender
quisieras quedarte
para no volver a lo de siempre
al lugar donde a la gente no le cuesta para nada transitar

porque tú
ya has visto caer la noche y comenzar el día como lo hace una nube
de las blancas
de las más altas
e invitas a quienes quieres a que experimenten

pero no todos fueron hechos para lo mismo

¿entiendes?

la vida es como el pico más alto del mundo

no a todos les interesa llegar alto
no todos le ven el sentido a cansarse subiendo y bajando, una y otra vez

pero quienes han estado en la cúspide
saben que valió toda la pena
y lo que cuesta volver a pisar llano para comenzar de nuevo

yo sin embargo
extraño esa montaña
que me hacía despertar temprano en la mañana
para aprovechar el momento donde el sol no te irrita tanto la piel
y que mientras recorría
una lucha tenía lugar dentro de mí
de pensamientos crudos que el cuerpo débil crea
y de ideas maravillosas que inspiran el alma

Hoy
que camino en una ciudad plana
la recuerdo cada día
para que no se me borre la idea de mirar siempre hacía arriba
e intentar llegar a donde de verdad cuesta
desde donde se mira todo a detalle
desde donde le das gracias a todo por haber tenido las fuerzas que nunca pensaste tener

desde ahí
desde la cima.