Tengo tantas preguntas que hacer(te), que no tienen estructura porque no he logrado formular alguna que tenga sentido incluso para mí
Tengo tanto amor y besos matutinos para dar, y tantos carteles de PRECAUCIÓN que lo impiden
Tengo una cicatriz que no sana y que alivio de vez en cuando con mimos y alguna sorpresa bonita de medianoche
Tengo ganas de abrazar y tantas pocas personas cerca a los que pueda, sin que me de vergüenza o les parezca una rara
Tengo mal humor, que no logro sacarme la mayoría del tiempo, que me reprocho y que no quiero
Tengo esta tristeza molesta, que se va de a ratos y vuelve a atormentarme recalcando todo lo que está mal, todo lo que no estoy haciendo bien
Tengo tantos planes, sueño despierta con lo que quiero hacer, y durmiendo descanso de la ansiedad de no poder tenerlo todo YA
Tengo ganas de que los días tengan más horas, de que me alcance el tiempo, de dormir sin angustia y despertar sin alarmas
Tengo una libreta en la que hay quinientos apuntes de cien cosas distintas, sin terminar
Tengo ganas de besarte, que el tiempo se detenga justo cuando sienta el interior cálido de tus labios en una noche de este invierno, y que nos envuelva la burbuja de color amarillo, como tú, esa a la que últimamente cualquier detalle destruye
Tengo fatiga de ocultar la sensibilidad de la que estoy hecha, y somatizo cada emoción así que...
Tengo una gastritis que no me deja dormir en las tardes, ni hacer la digestión sin sentir que he comido cien kilogramos de pólvora
Tengo una mirada de reojo, que te lanzo mientras haces cualquier cosa, y a la par me pregunto qué hago para que todo mejore, si no descifro qué es lo que está tan mal
Tengo ojos sólo para ti, y me perturba no verme a veces en los tuyos
como hoy.