Empiezas a ver las cosas de manera distinta cuando te das cuenta de que el camino tiene grietas
y tus abuelos cada vez están más bajos
y el patio que fue inmenso, ya no es más que una pequeña extensión de tierra
y hojas secas
Todo cambia cuando eres consciente de que la canción que te sabías de memoria cuando eras niño
ya nadie la recuerda
y de que los pasteles de cumpleaños no alcanzan para todas las velas
de que las fotografías están repletas de manchas
que han borrado parte de la historia
Es jodidamente certero
que las conversaciones con conocidos del pueblo donde creciste
ya no tratan de lo que cada uno está haciendo
sino de rememorar quienes aún disfrutan del privilegio de la vida
Y es entonces cuando comienzas a valorar cada momento
a escuchar con atención cada palabra
y tratar de que quede grabada en ti
para que nada pueda borrarla
porque de nadie más podrás oírla igual
Es arrecho cuando ves que cada movimiento de tus viejos dura una eternidad
y que tú
lleno de vida
serás el que alguien como yo
hoy
esté mirando con nostalgia.