Me lamo los dedos porque aún saben a ti
y el sabor es dulce
y salado
amargo y ácido
Me lamo los dedos con los que toqué tu alma
y ya no están húmedos
ya no brillan
ni se les arruga la piel
Pero aún los imagino
calientes
juntos
ahogados
dentro de ti
Cuando uno a uno
van ganando el poder de cambiar lo que eres
y yo me siento una diosa
porque en menos de una hora
te vuelves mujer
ardiente
y también una niña
que despierta toda la ternura que a nadie le ofrezco
entonces otra vez los ojos se te ponen naranja
y las manos me tiemblan
y tu cuerpo huele a ganas
y no quiero salirme
de ti
Casi siempre llegas a mi mente
y yo
aún sabiendo que debo
no me voy
me vengo.
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