He visto atardeceres en los ojos de gente con la mirada perdida
actos de amor infinito
convertidos en caricias furtivas
deseando que el resto del mundo no note
y he visto a quienes creen estar en la cima de la montaña más alta
sin nadie más
y despreocupados se prohiben detener los besos
el tacto
las miradas llenas de brillo
aún teniendo un millón de ojos clavados en ellos
rostros infelices de personas incomprendidas
derrotas hechas ser humano
y frente a ellas
irónicamente
otras más con sonrisas que no caben en la cara
los auténticos y los corrientes
los que interrumpen con música de 3am
a los que van leyendo libros de títulos insólitos
he visto a políticos fracasados vestidos con más cemento que ropa
intelectuales sin corbata
y por suerte
de vez en cuando
algún veterano me echa la bendición
cuando lo ayudo con "algo"
me gusta adivinar los pensamientos de quienes eligen cualquier punto como escenario para proyección de sus recuerdos
jugar a acertar en lo que están imaginando
y volverme parte suya
violando
aunque erradamente
una privacidad ajena
así son mis ocasos últimamente
de techos grisáceos
asientos en pareja
barras de metal
y ventanas sucias
donde la brisa es la respiración de alguien que apretujan contra mí
y el calor son las exhalaciones de los que tuvieron un mal día
todo pasa mientras miras rostros desconocidos
y escuchando
sin querer
conversaciones donde ignoras quienes son los protagonistas
¿que si extrañaré esto cuando ya no lo tenga?
es probable
alba y crepúsculo
en una misma estructura
rodeada de sujetos con los que pocas veces vuelves a cruzarte
caminos amenos y otras veces desesperantes
esto es un viaje
un viaje en tren.
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