mayo 08, 2018

Playa Escondida

Aquella noche
tú, casi desnuda
enfrentándote al bravo mar
de una playa prohibida

veo tu mano
pidiéndome que vaya
pero para qué
no sé nadar
y prefiero estar acá, mirándote de lejos
porque me encanta que cuando estás cansada ya, de tantos golpes, de tanta agua
vuelves a mí
y me besas

y yo te abrazo
para cubrirte del frío
pero la verdad es que estoy congelada

las luces de los autos
repletos de gente ebria
regresando a la ciudad de los que se creen perfectos
nos iluminan
y tú te quedas inmóvil para que no se percaten de que ahí estamos

fotografías sin fin tuviese hoy
de aquel momento
y filmaciones de tu sonrisa
y de tu cabello mojado
pegado a tus hombros


escorvada
viviendo la odisea de encender un cigarrillo
en medio de una brisa costera nocturna

y yo
creyéndome contorsionista
tratando de que tu fuego no se apague

pregunté si te sentías segura conmigo
afirmaste
y me imaginé inmensa
indestructible
abrazándote con ojos cerrados

me hubiese gustado hacer el amor a las 5:00am
y que los rayos del sol te fuesen iluminando el cuerpo
de a poquito
con esos degradados de amarillo
en una playa escondida
donde podría haberme quedado oculta contigo
un momento más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario