Que si nos llueve
me pondré botas
te ataré los cordones
y me soltaré el cabello
sentiré tu nariz helada
y tus labios húmedos
nuestras lenguas hirviendo
y mis manos temblorosas
quiero ser la gota que se cuela en tu sonrisa
esa que no evitas
que te recorre entera
hasta mojarte todo el cuerpo
y se sumerge en tus poros
diluir tus lágrimas
para que todo sea menos doloroso
y que cierres los ojos
cada vez que me veas llegar
rozar tu cara con la punta de mis dedos
mientras te escucho decirme
cualquier cosa
y que mi cerebro sólo detecte
entre tanta hablantina
en voz muy bajita
la frase:
- Tú ni sabes.
Y yo simplemente sonrío
porque
es que tienes razón
no tengo la menor idea de cómo podría hacer otra cosa
que no fuese
sonreírte.
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