Se ha roto mi plato favorito
el azul con círculos blancos
ordenados por tamaño
no era tan plano como para que se derramaran los líquidos
ni tan hondo como para que no se viera lo que comía
me gustaba
se me soltó de las manos
¿a quién más podría culpar?
ya sabía que no era seguro tomarlo así
se me había resbalado otras veces
textura lisa
cerámica de algún tipo
un plato de los buenos
cualquier otra persona lo hubiese recogido y tirado a la basura
pero yo lo vi escabullirse y caer
y aún después de hacerse trizas
tomé los trozos
sorprendida
como si no supiera que Murphy aplica para todos
y una astilla se clavó en la punta de mi dedo corazón
ahora dolía no tener más el plato azul y la herida que dejó la astilla
son de estas que casi no se notan
pero que duelen sin siquiera rozarlas.
El problema de todo esto es que odio ir de compras, tener que elegir, comparar precios y calidad, hasta conocer materiales nuevos en el mercado
y después acostumbrarme a la nueva adquisición
mi plato azul fue un regalo, así que no tuve que hacer todo aquello
y verlo sólo me pareció perfecto.
No quiero salir y buscar otro plato azul, con los mismos círculos perfectos blancos ordenados por tamaño, no quiero comparar precios, ni quiero ver cuál es mejor que cuál.
Esta noche cenaré donde sea,
y mientras
esperaré a que alguien me regale otro plato.
Si lees esto
sólo te pido que trates de buscar el más similar
hoy no deseo tener que disimular mi desagrado
y hacer como que estoy complacida.
Hoy no quiero hacer como si no me importara mi puto plato azul.
Yo te regalaré un plato <3
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