junio 10, 2019

Ni tan mal.

Como la sensación de temor y agrado que transmite caminar por aceras vacías

o la de llegar a casa después de haber pasado un día increíble
que ha terminado ya, sí
pero que puedes rememorar una y otra vez desde el calor de tu habitación hasta caer dormido

cuando comes lo que deseabas de hace tiempo
y estás tan lleno que no puedes terminarlo
aunque quieras
porque no sabes cuándo podrás hacerlo de nuevo

"nada es totalmente bueno, ni totalmente malo"
fue la respuesta que recibí al preguntarle un día a alguien qué pensaba de mí

he aprendido que
aunque soy una aferrada
y haya hecho el papel de superheroína tantas veces inútilmente
comúnmente hay que soltar alguna cosa para que otra pueda entrar en la mochila que llevas en los hombros

sé bien dónde dejé cada una
porque creé un sendero como en Hansel y Gretel
con todo lo que he tenido que sacar
para no llegar hasta acá sin fuerzas

algunas están en un lugar mejor
seguro alguien las necesita más que yo ahora
el resto es mi motivación

los cálculos matemáticos casi nunca se me dieron
pero calculo
que aunque haya días en los que quiero tirarme al suelo, quitarme la mochila y ponerme a llorar
todo va a estar bien.


A veces lo de aferrada sirve, ven?


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