septiembre 30, 2017

Equívoco

Lo mío era otra cosa

la sensación rara en el cuerpo
cuando tomabas mi mano
el dolor agradable en el estómago
cuando te miraba caminando hacia mí
tus manos en mis mejillas
cuando me dabas un beso
los nervios que sentía cada vez que me quitabas la ropa
como si fuera la primera vez que me desnudaba frente a ti

lo más difícil de todo fue ponerte nombre
no quería un título de esos que ya pronostican lo que viene
pero tampoco quise que fuera de aquellos que hacen que la gente se pregunte de dónde salió
porque no tienen absolutamente nada que ver con el contexto de la historia

quería llamarte de alguna manera
que significara algo para mí
pero que te hiciera entender que eras mía

¡pero que tontería!

aun así te llamé «amor»

y tan inocente fui que
aún sabiendo que eras de las que reían ante cualquier expresión de esas
de película
te dije: «me rompiste el corazón»

nunca supe si después de eso habrás rociado el rostro de alguien
con la explosión de risa
o si habré provocado que te ahogaras con el bocado de comida
que segundos antes te habías llevado a la boca
no supe siquiera si por fin logré que te sintieras parte de un drama literario
incluso
nunca pude saber si alguna vez supiste lo que significó

pero llegó quien me reparó cada fibra

al principio quería detectar tus actitudes en ella
quería que reaccionara igual a como lo hacías tú
esperaba que le gustaran las mismas posiciones que a ti
y que su respiración oliera como la tuya

ahora comprendo que era imposible una comparación
y que estuve errada todo ese tiempo
al otorgarte un título que no merecías
y al que yo no estaba ni cercana a conocer

si dejaba que tú siguieras enseñándome mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario